Cuando tu hijo era pequeño lo achacabas a que estaba creciendo. Ahora tiene 7, 8 o 10 años y sigue sin dormirse en menos de una hora. Se levanta dos o tres veces por la noche. A las 7 de la mañana está deshecho y tú también.
El insomnio infantil en niños mayores existe. No desaparece solo. Y tiene soluciones.