Lo has descubierto por accidente. Una manga que se sube un momento, una cicatriz que no esperabas, o directamente tu hijo lo ha reconocido. Y en ese momento sientes terror, culpa, confusión y una pregunta que te paraliza: ¿qué hago ahora?
Las autolesiones en adolescentes son más frecuentes de lo que se cree — las estimaciones hablan de un 15-25% de adolescentes que se han autolesionado al menos una vez — y siguen siendo uno de los temas más difíciles de abordar para las familias.
Jessica Davo García
Psicóloga Sanitaria Especialista en Infantil y Neurodesarrollo.
Autolesión no es lo mismo que intento de suicidio
Esta distinción es fundamental. La mayoría de las autolesiones —cortes, quemaduras, golpes autoinfligidos— no tienen intención suicida: son una estrategia de regulación emocional disfuncional. El adolescente usa el dolor físico para aliviar un dolor emocional que no sabe cómo gestionar de otra manera.
Esto no significa que las autolesiones sean inofensivas. Significa que hay que entender qué función cumplen para poder ofrecer alternativas reales.
Por qué se autolesionan los adolescentes
Alivio del dolor emocional
Es la función más frecuente. El dolor físico provoca una respuesta del sistema nervioso —liberación de endorfinas— que momentáneamente reduce la intensidad del malestar emocional. El adolescente aprende que funciona, y lo repite.
Sentir algo cuando hay entumecimiento
Algunos adolescentes con disociación o aplanamiento emocional usan las autolesiones para salir del entumecimiento y confirmar que sienten. Es el polo opuesto al caso anterior, pero la función sigue siendo regulación.
Comunicar un dolor que no tiene palabras
Los adolescentes que viven en entornos donde expresar emociones tiene consecuencias negativas pueden usar las autolesiones como forma de comunicar externamente un malestar interno.
Control en situaciones de caos
En entornos de alta impredictibilidad, las autolesiones pueden ser una de las pocas cosas que el adolescente siente que puede controlar completamente.
Factores de riesgo
- Depresión, distimia o trastornos de ansiedad graves
- Trauma: abuso físico, sexual o emocional
- Trastornos del comportamiento alimentario
- Bullying y presión social
- Identidad LGBTQ+ en entornos no aceptantes
- Exposición a autolesiones en el grupo de iguales o en redes sociales


Señales de alerta que debes conocer
Las autolesiones suelen producirse en zonas cubiertas: antebrazos internos, muslos, abdomen. Las señales indirectas incluyen ropa de manga larga en verano, evitar situaciones donde el cuerpo queda expuesto, manchas de sangre en ropa, cambios bruscos de humor y cicatrices en distintos estados de curación.
Cómo reaccionar cuando lo descubres
La primera respuesta del adulto cuando descubre las autolesiones marca en gran medida lo que ocurre después: si el adolescente se cierra o se abre a la ayuda.
Lo que no funciona y cierra la comunicación
- El shock dramático: genera culpa y el adolescente aprende a ocultarlo mejor
- El interrogatorio hostil: coloca al adolescente en posición defensiva
- La minimización: invalida un dolor real
- La vigilancia obsesiva: destruye la confianza sin resolver el problema
- Las promesas forzadas: sin alternativas de regulación, la promesa no se puede cumplir
Lo que sí funciona
Presencia calmada: «He visto las marcas y estoy muy preocupado por ti. No estás en problemas, quiero entender cómo te estás sintiendo.» Sin gritos, sin juicio visible.
Escucha activa: «¿Puedes contarme cómo llegaste a esto?» «¿Qué estabas sintiendo cuando lo hiciste?»
Validar sin reforzar la conducta: «Entiendo que estás pasando por algo muy difícil. Lo que sientes es real.»
Buscar ayuda profesional sin ultimátums: «Quiero que hables con alguien que pueda ayudarte más de lo que yo puedo.»


El papel de la familia en la recuperación
La Terapia Dialéctico-Conductual (DBT), desarrollada específicamente para el trabajo con autolesiones, es el tratamiento de primera línea. Las familias que participan en la terapia y aprenden a comunicarse de forma diferente obtienen resultados significativamente mejores.
Que tu hijo se autolesione no te convierte en mal padre o mala madre. Pero sí es una señal de que algo en el sistema de regulación emocional necesita apoyo que va más allá de lo que la familia por sí sola puede ofrecer.
→ Síntomas de depresión infantil | TCA en adolescentes | Cómo hablar con tu hijo adolescente
Preguntas frecuentes sobre autolesiones en adolescentes
Las autolesiones llevan al suicidio
Las autolesiones sin intención suicida y el suicidio son fenómenos diferentes, aunque el historial de autolesiones es un factor de riesgo que debe tomarse en cuenta. Por ello es esencial la evaluación profesional para distinguir y estratificar el riesgo.
Si le presto atención cuando se autolesiona, lo estaré reforzando
Ignorar las autolesiones no las elimina: elimina la señal de que el adolescente puede pedir ayuda. La solución es asegurarse de que tenga atención y conexión genuina también fuera de los momentos de crisis.
Cuánto tarda en curarse
Depende de la intensidad del malestar, el tiempo que lleva ocurriendo y el acceso a tratamiento. Con psicoterapia adecuada y apoyo familiar, la mayoría de adolescentes experimenta mejoras significativas en 3-6 meses.
Necesita hospitalizarse
La hospitalización está indicada cuando hay riesgo inminente para la vida o las lesiones son de alta gravedad médica. En la mayoría de casos, el tratamiento ambulatorio intensivo es suficiente y más eficaz.
Jessica Davó García — Psicóloga Sanitaria Colegiada CV-16748. Conoce más sobre Jessica








