Tienes el informe de evaluación en la mano. Pone «TDAH». Y ahora te preguntas cómo vas a hablar con el colegio, qué tienes derecho a pedir y cómo conseguir que realmente ayuden a tu hijo sin que le pongan una etiqueta que le perjudique.
Es una situación que viven miles de familias en España cada año. Y hay un camino claro para recorrerla sin perderte.