Terrores nocturnos y pesadillas: en qué se diferencian

Picture of Jessica Davó García

Jessica Davó García

Son las tres de la madrugada y tu hijo se ha incorporado de golpe en la cama, gritando, con los ojos abiertos y la mirada perdida. Lo llamas y no te reconoce. No sabes si zarandearlo para que despierte, si es algo grave o si «solo» ha tenido una pesadilla, y el corazón se te sale del pecho mientras lo miras agitarse en la oscuridad.

Ese miedo es más habitual de lo que crees, y casi todos los padres que pasan por esto se hacen exactamente las mismas preguntas en mitad de la noche. Aprender a distinguir un terror nocturno de una pesadilla te va a devolver la calma la próxima vez que tu hijo grite entre sueños, porque cada uno necesita una respuesta distinta por tu parte.

Jessica Davo García

Jessica Davo García

Psicóloga Sanitaria Especialista en Infantil y Neurodesarrollo.

Por qué cuesta tanto distinguirlos en mitad de la noche

Cuando ves a tu hijo agitado, llorando o gritando de madrugada, todo pasa muy deprisa y da miedo de verdad. Por fuera, un terror nocturno y una pesadilla pueden parecerse: hay llanto, agitación, a veces gritos.

Pero son dos fenómenos distintos que ocurren en momentos diferentes del sueño y que te piden una reacción distinta. En nuestra guía completa sobre trastornos del sueño infantil ya te explicamos por qué se producen y por qué suelen desaparecer solos con el tiempo. Aquí nos vamos a quedar con lo más práctico: cómo saber cuál es cuál y qué hacer en cada caso.

Terror nocturno y pesadilla: las diferencias reales

La forma más fiable de distinguirlos no está en lo asustado que parece tu hijo, sino en cómo reacciona ante ti y en lo que recuerda al día siguiente.

Qué ocurre durante una pesadilla

La pesadilla ocurre en la fase de sueño REM, la etapa en la que soñamos, y suele darse en la segunda mitad de la noche. Tu hijo se despierta de verdad, te reconoce, busca tu contacto y es capaz de contarte lo que ha soñado, según explica Nemours KidsHealth.

Al día siguiente se acuerda del sueño, a veces con todo detalle, y puede que le cueste volver a dormirse solo porque todavía tiene miedo de lo que ha soñado.

Qué ocurre durante un terror nocturno

El terror nocturno ocurre en sueño profundo, no REM, casi siempre en el primer tercio de la noche. Tu hijo puede gritar, sentarse en la cama o incluso tener los ojos abiertos, pero sigue dormido: no te reconoce, no responde cuando lo llamas y no recordará nada al despertar, según señala la Asociación Española de Pediatría.

Es el dato que más tranquiliza a la mayoría de padres: aunque el episodio parezca aterrador visto desde fuera, tu hijo no lo está viviendo como tal porque sigue profundamente dormido.

De un vistazo

Pesadilla Terror nocturno
Fase del sueño REM No REM (sueño profundo)
Momento de la noche Segunda mitad Primer tercio
¿Se despierta? Sí, del todo No, o solo a medias
¿Te reconoce? No
¿Lo recuerda al día siguiente? Sí, con detalle No
¿Necesita consuelo? No, mejor no interactuar

Cómo actuar en cada caso, que es lo que de verdad importa

Saber qué está teniendo tu hijo cambia por completo lo que tienes que hacer tú en ese momento. Esta es la parte que suele aliviar más a los padres.

Si es un terror nocturno: qué hacer y qué evitar

No intentes despertarlo. Según la AEP, te conviene acompañarlo en silencio, evitar zarandearlo o hablarle en voz alta y esperar a que el episodio ceda por sí solo, algo que suele ocurrir en pocos minutos.

Tu papel aquí es de vigilancia, no de rescate: aparta objetos con los que se pueda golpear, sujétalo con suavidad si se ha levantado y corre riesgo de caerse, y quédate cerca hasta que se calme y vuelva a dormirse.

Si intentas despertarlo a la fuerza solo consigues alargar el episodio y desorientarlo más cuando por fin abre los ojos.

Si es una pesadilla: cómo consolar a tu hijo

Aquí sí, el consuelo es justo lo que necesita. Puedes despertarlo con suavidad, abrazarlo y recordarle que ha sido un sueño y que tú estás ahí.

Déjale contarte lo que ha soñado si quiere hacerlo, quédate un rato hasta que se tranquilice y, si lo necesita, deja una luz tenue encendida el resto de la noche.

Si las pesadillas se repiten mucho y notas que a tu hijo empieza a darle miedo irse a la cama, echa un vistazo a nuestro artículo sobre insomnio en niños mayores: el miedo anticipado a soñar mal es una de las causas que más lo alimenta.

Cuándo consultar a un profesional

La mayoría de terrores nocturnos y pesadillas no necesitan tratamiento, solo tiempo. Pero hay señales que sí merecen que pidas cita con el pediatra.

Según Nemours KidsHealth, conviene consultar si los episodios duran más de 30 minutos, si se repiten varias veces por semana, si le impiden a tu hijo descansar bien o si durante el día lo notas más triste, asustado o estresado de lo habitual.

También te conviene consultar si los episodios son muy violentos, si tu hijo se hace daño, o si a ti te cuesta distinguir si lo que tiene es realmente un terror nocturno o podría tratarse de otra cosa.

Si el cansancio acumulado de tantas noches interrumpidas os está pasando factura a toda la familia, una asesora de sueño infantil puede ayudarte a poner orden en las rutinas y reducir la frecuencia de los episodios, siempre junto a la valoración de su pediatra.

Y si en casa tienes un bebé que directamente no consigue dormir tramos largos, antes de pensar en terrores o pesadillas te interesa revisar nuestro artículo sobre qué hacer cuando el bebé no duerme bien.

Preguntas frecuentes sobre terrores nocturnos y pesadillas

¿Cómo sé si mi hijo tiene un terror nocturno o una pesadilla?

Fíjate en si te reconoce y en si lo recuerda al día siguiente. Si te reconoce, busca tu consuelo y recuerda lo soñado, es una pesadilla. Si no responde, no te reconoce y no recuerda nada al despertar, es un terror nocturno.

¿Debo despertar a mi hijo durante un terror nocturno?

No es lo aconsejable. Quédate cerca, en silencio, protegiéndolo de golpes y esperando a que el episodio termine solo, algo que según la AEP suele durar pocos minutos.

¿Le hace daño a mi hijo el terror nocturno, aunque parezca que sufre mucho?

No lo vive como sufrimiento porque sigue profundamente dormido mientras ocurre. En nuestra guía sobre trastornos del sueño infantil respondemos con más detalle a si los terrores nocturnos son peligrosos.

¿Por qué mi hijo tiene pesadillas tan seguido?

Un día con mucho estrés, un cambio de rutina, dormir menos de lo que toca o ver contenidos inadecuados antes de acostarse pueden desencadenarlas, según recoge la Asociación Española de Pediatría.

¿A qué edad son más frecuentes los terrores nocturnos y las pesadillas?

Los terrores nocturnos son más habituales entre los 3 y los 5 años, mientras que las pesadillas suelen empezar entre los 3 y los 6 años y son más frecuentes entre los 6 y los 10.

¿Es lo mismo un terror nocturno que el sonambulismo?

No, aunque están emparentados: ambos son parasomnias que ocurren en sueño profundo. Puedes ampliar esta relación en nuestra guía sobre trastornos del sueño infantil.

¿Puede confundirse un terror nocturno con una parálisis del sueño?

No, si sabes qué buscar: en la parálisis del sueño el niño está consciente y asustado porque no puede moverse, mientras que en el terror nocturno sigue dormido y no es consciente de nada.

¿Cuándo debo llevar a mi hijo al pediatra por esto?

Pide cita si los episodios duran más de 30 minutos, se repiten varias veces por semana, le impiden descansar bien o lo notas triste o ansioso durante el día, para descartar otras causas.

El consuelo de saber qué le pasa a tu hijo por las noches

La próxima vez que tu hijo grite en mitad de la noche vas a saber, casi al instante, si necesita que lo abraces o que simplemente te quedes a su lado en silencio. Esa seguridad ya es mucho.

Y recuerda: casi siempre es una etapa que pasa, y no estás sola gestionándola. Si quieres entender el cuadro completo de lo que le pasa a tu hijo por las noches, sus causas y cuándo desaparece solo, entra en nuestra guía sobre trastornos del sueño infantil y resuelve el resto de tus dudas.

Este contenido es informativo y no sustituye el diagnóstico ni el consejo de un profesional sanitario.

¿Quieres Hablar conmigo?

Déjame tus datos y me pondré en contacto contigo en la mayor brevedad posible

Nuestros post más leídos

Entradas relacionadas

Picture of Jessica Davó García

Jessica Davó García

Graduada en Educación Infantil por
la Universidad Católica, San Antonio de Murcia (UCAM), graduada en Psicología por la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH), especializada en Trastornos
del Espectro Autista y Atención Temprana.

Deja un comentario

¿Tienes dudas? Pregúntame
🧠 Más recursos de Jessica Davó, Psicóloga Sanitaria
Psicología Clínica Infantil El Mundo del Autismo

Red de recursos de psicologia infantil y juvenil por Jessica Davo Garcia

jessicadavogarcia.compsicologiaclinicainfantil.comtupsicologasanitaria.comelmundodelautismo.es

Todos los sitios de esta red estan supervisados y creados por Jessica Davo Garcia, Psicologa Sanitaria Col. CV-16748