Teoría de la Inteligencia Maquiavélica: ¿En qué consiste? Parte 2

Picture of Jessica Davó García

Jessica Davó García

Llevas tiempo dándole vueltas a la misma sensación. Esa persona —tu pareja, tu jefe, quizá alguien de tu propia familia— parece calcular cada palabra antes de decirla, como si tus emociones fueran una pieza más de su estrategia. Te sientes utilizada, pero no encuentras el nombre exacto para lo que estás viviendo. Y cuando buscas información, te topas con artículos que hablan del tamaño del cerebro de los primates, algo que no tiene nada que ver con lo que te está pasando a ti.

Aquí vamos a hablar de otra cosa muy distinta y mucho más cercana a tu realidad: el maquiavelismo como rasgo de personalidad, un concepto que la psicología estudia desde hace más de cinco décadas y que puede ayudarte a poner palabras —con prudencia y sin diagnosticar a nadie a distancia— a esa dinámica que te está desgastando.

Jessica Davo García

Jessica Davo García

Psicóloga Sanitaria Especialista en Infantil y Neurodesarrollo.

Dos conceptos, un mismo nombre: por qué no debes confundirlos

El término «inteligencia maquiavélica» se utiliza en dos campos científicos completamente distintos, y esa coincidencia de nombre genera bastante confusión cuando buscas información. Uno de ellos pertenece a la biología evolutiva y explica por qué algunos primates desarrollaron cerebros más grandes en relación con la complejidad de su vida social y sus estrategias de supervivencia en grupo. Si ese es el ángulo que buscas, puedes leer la hipótesis evolutiva sobre la inteligencia maquiavélica en primates, donde la explicamos con detalle.

El otro campo, el que nos ocupa en este artículo, es la psicología de la personalidad. Cuando hablamos de maquiavelismo en este sentido no nos referimos a una capacidad cognitiva superior ni a una ventaja evolutiva. Nos referimos a un patrón estable de manipulación, frialdad emocional y desapego moral en las relaciones interpersonales. Es este segundo concepto el que probablemente te ha traído hasta aquí, y el que vamos a desarrollar de principio a fin.

El origen del maquiavelismo como rasgo de personalidad

En 1970, los psicólogos Richard Christie y Florence Geis publicaron «Studies in Machiavellianism», un trabajo en el que tomaron las ideas que Nicolás Maquiavelo expuso siglos atrás en «El Príncipe» —la idea de que el poder y el control pueden justificar tácticas frías y calculadoras— y las convirtieron en un rasgo de personalidad que se podía medir y estudiar de forma sistemática.

Para poder investigarlo, diseñaron la escala Mach-IV, un cuestionario de veinte afirmaciones que evalúa tres aspectos concretos: el uso del engaño en las relaciones con los demás, una visión cínica de la naturaleza humana y la falta de apego a la moral convencional. Cuanto más alta es la puntuación de una persona en esta escala, más se ajusta su forma de relacionarse a lo que la literatura científica denomina un perfil «high-Mach».

La Tríada Oscura de la personalidad: dónde encaja el maquiavelismo

En 2002, los investigadores Delroy Paulhus y Kevin Williams acuñaron el término Tríada Oscura para agrupar tres rasgos de personalidad que, siendo distintos entre sí, comparten un núcleo común: el narcisismo subclínico, la psicopatía subclínica y el maquiavelismo.

Los tres comparten cierta tendencia a la manipulación y a la frialdad emocional frente a los demás, pero no son intercambiables. El narcisismo gira en torno a la necesidad de admiración y grandiosidad. La psicopatía se asocia a la impulsividad y a una ausencia todavía mayor de remordimiento. El maquiavelismo, en cambio, se distingue por su componente estratégico: quien puntúa alto no suele actuar por impulso, sino que planifica, espera el momento adecuado y mide cada movimiento en función del beneficio que puede obtener de él.

Así se comporta una persona con maquiavelismo alto

La investigación construida sobre la escala Mach-IV describe una serie de rasgos que tienden a aparecer juntos en las personas con puntuaciones elevadas. Ninguno de ellos, por separado ni en conjunto, te permite diagnosticar a nadie desde fuera, pero conocerlos te ayuda a entender mejor una dinámica que quizá ya intuyes:

  • Empatía cognitiva sin empatía emocional: entienden perfectamente lo que sientes, pero no llegan a conectar con ese sentimiento. Usan esa información para anticiparse a ti, no para acompañarte.
  • Visión cínica de las relaciones: parten de la idea de que todo el mundo actúa por interés propio, lo que en su cabeza justifica el uso de tácticas poco honestas.
  • Flexibilidad moral: los principios éticos se aplican de forma selectiva, según lo que convenga en cada situación concreta.
  • Cálculo y paciencia: a diferencia de un comportamiento impulsivo, suelen planificar a medio y largo plazo, esperando el momento en el que la manipulación tendrá más efecto.
  • Interés centrado en el poder y el estatus: las relaciones se valoran, en buena medida, por lo que aportan en términos de control o posición social.

Cómo se manifiesta el maquiavelismo en tu día a día

Estos rasgos no se quedan en la teoría. Se traducen en comportamientos muy concretos que puedes reconocer en distintos ámbitos de tu vida, aunque cada contexto tiene su propia forma de expresarlos.

En el trabajo

En un entorno laboral, el maquiavelismo puede traducirse en alianzas que cambian según convenga en cada momento, apropiación silenciosa de méritos ajenos o comentarios calculados que debilitan la reputación de un compañero sin dejar rastro visible de la intención. Cuando esta dinámica se sostiene en el tiempo y busca deliberadamente perjudicar a alguien, puede llegar a formar parte de lo que reconocemos como acoso laboral, y merece que le prestes la atención que se merece.

En la pareja

En una relación de pareja, la persona con rasgos maquiavélicos elevados puede alternar momentos de cercanía muy intensa con episodios de frialdad repentina, usando el afecto casi como una moneda de cambio. Es habitual que, cuando intentas poner distancia o marcar un límite, aparezca de nuevo con gestos de acercamiento calculados para hacerte volver, una táctica que en psicología se conoce como hoovering. Reconocer este patrón es el primer paso para no quedarte atrapada en un ciclo que se repite.

En la familia

Dentro del núcleo familiar, el maquiavelismo puede manifestarse en comparaciones constantes entre hermanos, chantajes emocionales sutiles o el uso de la lealtad familiar como palanca para obtener obediencia. A menudo estas dinámicas se disfrazan de «así es nuestra familia» o «es su forma de ser», lo que dificulta todavía más ponerles nombre y protegerte de ellas.

Qué puedes hacer si sospechas que alguien te está manipulando

Antes de nada, ten en cuenta que un comentario calculado de forma puntual no convierte a nadie en una persona maquiavélica. Lo que define este rasgo es un patrón sostenido en el tiempo, no un episodio aislado. Ahora bien, si esa sensación de estar siendo utilizada persiste, hay algunas cosas que puedes empezar a hacer:

  • Observa patrones, no momentos sueltos. Anota mentalmente o por escrito si la frialdad, el engaño o el cambio de trato se repiten en distintas situaciones.
  • Confía en tu malestar. Si terminas la mayoría de las interacciones con esa persona sintiéndote confusa, culpable o agotada, esa señal merece tu atención.
  • Pon límites claros y sostenidos. Aprender a establecer límites reduce el margen de maniobra de cualquier dinámica manipuladora, venga de donde venga.
  • No intentes cambiar a la otra persona. Tu energía rinde mucho más si la inviertes en protegerte a ti que en intentar que alguien deje de ser como es.
  • Busca apoyo profesional si el desgaste es alto. Hablar con un profesional de la psicología te ayuda a ordenar lo que sientes y a decidir con más claridad cómo quieres actuar.

El maquiavelismo no es un diagnóstico ni una etiqueta definitiva

Conviene recordar que el maquiavelismo, como todos los rasgos de personalidad, se distribuye en la población de forma gradual: casi todo el mundo se sitúa en algún punto de la escala, y la mayoría no llega a niveles extremos. Tener puntuaciones moderadas en algunos de estos rasgos no convierte a alguien en una mala persona, del mismo modo que una puntuación alta tampoco explica por sí sola todo su comportamiento.

Por eso, este artículo no pretende que diagnostiques a tu pareja, a tu jefe o a un familiar. Pretende darte un marco que te ayude a entender mejor lo que sientes y a tomar decisiones más informadas sobre cómo proteger tu bienestar emocional en esa relación.

Este contenido es informativo y no sustituye el diagnóstico ni el consejo de un profesional sanitario.

Si después de leer esto reconoces varias de estas señales en alguien de tu entorno y notas que te está afectando de verdad, no tienes que ordenarlo todo por tu cuenta. Acompañarte en ese proceso, con calma y sin juzgar lo que sientes, es exactamente para lo que está aquí la terapia.

✍️ Sobre la autora
Jessica Davó García — Psicóloga Sanitaria Colegiada CV-16748.
Especialista en psicología infantil, TDAH, autismo, síndromes del neurodesarrollo y sueño pediátrico.
Sesiones online desde Alicante para toda España.
Conoce más sobre Jessica →

Preguntas frecuentes sobre el maquiavelismo como rasgo de personalidad

¿El maquiavelismo es lo mismo que la psicopatía?

No. Ambos forman parte de la Tríada Oscura de la personalidad, pero no son iguales. La psicopatía se asocia a mayor impulsividad y menor control de las emociones, mientras que el maquiavelismo se caracteriza por el cálculo, la paciencia y una estrategia interpersonal a más largo plazo.

¿Puedo saber si alguien tiene maquiavelismo alto con un test online?

La escala Mach-IV, creada por Christie y Geis, es una herramienta real usada en investigación, pero un test online no sustituye una valoración profesional. Sirve como aproximación orientativa, nunca como diagnóstico sobre ti mismo ni sobre otra persona.

¿Por qué este rasgo se llama «maquiavelismo» si Maquiavelo no era psicólogo?

El nombre viene de que Christie y Geis se basaron en las ideas que Nicolás Maquiavelo describió en «El Príncipe» sobre el uso estratégico del poder. A partir de ahí construyeron un rasgo de personalidad medible, sin que Maquiavelo tuviera relación directa con la psicología.

¿Una persona con maquiavelismo alto puede cambiar su forma de relacionarse?

Los rasgos de personalidad pueden matizarse con el tiempo, especialmente si la propia persona reconoce el patrón y busca ayuda profesional. Sin embargo, el cambio depende de su motivación real, algo que tú no puedes forzar desde fuera de la relación.

¿Es lo mismo que la «inteligencia maquiavélica» de los primates?

No, son dos conceptos científicos distintos que comparten nombre por casualidad histórica. Si buscas la teoría evolutiva sobre el cerebro y la vida social de los primates, la encontrarás desarrollada en este otro artículo sobre inteligencia maquiavélica en primates, un enfoque totalmente diferente al de la personalidad.

¿El maquiavelismo se diagnostica en terapia?

No es un trastorno ni figura como categoría diagnóstica independiente; se estudia como un rasgo de personalidad dentro de la investigación psicológica. Un profesional puede ayudarte a identificar patrones relacionales dañinos y a gestionar el impacto emocional que te generan, aunque nadie de la sala esté siendo «diagnosticado».

¿Quieres Hablar conmigo?

Déjame tus datos y me pondré en contacto contigo en la mayor brevedad posible

Nuestros post más leídos

Entradas relacionadas

Picture of Jessica Davó García

Jessica Davó García

Graduada en Educación Infantil por
la Universidad Católica, San Antonio de Murcia (UCAM), graduada en Psicología por la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH), especializada en Trastornos
del Espectro Autista y Atención Temprana.

1 comentario en «Teoría de la Inteligencia Maquiavélica: ¿En qué consiste? Parte 2»

Deja un comentario

¿Tienes dudas? Pregúntame
🧠 Más recursos de Jessica Davó, Psicóloga Sanitaria
Psicología Clínica Infantil El Mundo del Autismo

Red de recursos de psicologia infantil y juvenil por Jessica Davo Garcia

jessicadavogarcia.compsicologiaclinicainfantil.comtupsicologasanitaria.comelmundodelautismo.es

Todos los sitios de esta red estan supervisados y creados por Jessica Davo Garcia, Psicologa Sanitaria Col. CV-16748