Si hace un tiempo tu bebé apenas se enganchaba al pecho o al biberón, se cansaba a los pocos minutos y te costaba un mundo que ganara peso, y ahora, unos años después, ese mismo niño no puede dejar de pensar en comida, sabes exactamente de qué te hablamos. Ese giro de 180 grados desconcierta y agota a cualquier familia.
Cerrar la nevera y la despensa con llave, revisar la mochila del colegio o aguantar la mirada de quien no entiende por qué «le prohibís comer» a tu hijo forma parte de tu día a día desde que llegó el diagnóstico de síndrome de Prader-Willi. No estás exagerando y no estás sola o solo con esto: es una de las caras más duras de este síndrome, y aquí te explicamos por qué ocurre y qué puede ayudarte a llevarlo mejor.
Jessica Davo García
Psicóloga Sanitaria Especialista en Infantil y Neurodesarrollo.
Qué es el síndrome de Prader-Willi
El síndrome de Prader-Willi es un trastorno genético poco frecuente, presente desde el nacimiento, que afecta a la vez al desarrollo físico, al comportamiento y al control del apetito. Según MedlinePlus, la causa es la ausencia de función de un grupo de genes del cromosoma 15 que solo se expresan cuando proceden del padre.
No es nada que hayas hecho ni dejado de hacer durante el embarazo. En la inmensa mayoría de los casos es una alteración genética que ocurre de forma espontánea, sin antecedentes familiares y sin que nadie pudiera haberla evitado.
Del bebé que no comía al hambre que no cesa
Casi ningún padre o madre de un niño con Prader-Willi se libra de la primera etapa: bebés con hipotonía (poco tono muscular), que se cansan al mamar, que lloran poco y a los que cuesta muchísimo alimentar. Es, de hecho, uno de los primeros signos que hace sospechar del diagnóstico.
Y entonces, normalmente entre los 2 y los 4 años, ese mismo niño empieza a cambiar. Aparece la hiperfagia: un hambre insaciable que no tiene nada que ver con el capricho ni con la falta de límites en casa. El hipotálamo, la región del cerebro que regula la sensación de saciedad, no funciona como debería, así que tu hijo puede comer y comer sin llegar nunca a sentirse lleno de verdad.
Este apetito descontrolado, sin control médico, puede derivar en obesidad y en complicaciones de salud serias, algo que tanto MedlinePlus como el NICHD señalan como uno de los mayores retos del síndrome de Prader-Willi a lo largo de la vida.
Ser guardianes de la comida las 24 horas
Cerrar con llave la nevera y la despensa no es una exageración ni un castigo: es lo que los especialistas llaman seguridad alimentaria, y en el síndrome de Prader-Willi puede ser, literalmente, una cuestión de salud.
El programa Escola Salut de Sant Joan de Déu explica que la clave está en que tu hijo sepa siempre qué, cuánto y cuándo va a comer, dentro de un entorno estable y predecible.
Sostener esa vigilancia constante, comida tras comida, agota. Y agota todavía más cuando alguien de fuera te juzga por «no dejar comer» a tu hijo, sin saber lo que hay detrás de esa decisión.
La Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER) y la Asociación Española de Síndrome de Prader-Willi lo resumen con una frase que quizá te suene de la campaña «No es porque quiero»: «no como sin parar porque quiero».
Algunas medidas que las familias y los propios equipos médicos suelen usar para sostener esta seguridad alimentaria sin que la casa se convierta en una batalla constante son:
- Cerraduras en la nevera, la despensa y los armarios de cocina cuando no hay supervisión directa.
- Horarios de comida fijos y predecibles, para reducir la ansiedad de «no saber cuándo tocará comer».
- Dejar siempre accesible agua y, si el equipo médico lo recomienda, algún alimento saludable en una porción ya medida.
- Coordinación con el colegio y con cualquier persona que cuide de tu hijo, para que la misma norma se mantenga fuera de casa.
Ninguna de estas medidas nace de la rigidez. Nace del amor y del cansancio de quien sostiene, día tras día, algo que muy pocos entienden sin vivirlo de cerca.
Qué tratamientos pueden ayudar hoy
No existe una cura para el síndrome de Prader-Willi, pero sí un abordaje multidisciplinar que puede mejorar mucho la calidad de vida de tu hijo. Según MedlinePlus, el seguimiento suele incluir terapia con hormona de crecimiento, siempre bajo supervisión endocrina, que puede ayudar con la talla baja y con la composición corporal.
La fisioterapia y la atención temprana son claves en los primeros meses, cuando la hipotonía dificulta el desarrollo motor.
Más adelante, el apoyo nutricional, la logopedia si hay dificultades del habla y el acompañamiento psicológico, tanto para tu hijo como para toda la familia, suelen marcar la diferencia en el día a día.
Cada niño con Prader-Willi es distinto, así que el plan de tratamiento lo debe ajustar siempre el equipo médico que lo sigue, valorando su edad, sus necesidades concretas y cómo evoluciona con el tiempo.
No estás sola o solo en este camino
El síndrome de Prader-Willi comparte protagonista genético con el síndrome de Angelman: ambos se originan en la misma región del cromosoma 15, aunque en el de Angelman la alteración procede de la copia materna y no de la paterna. Son, en cierto modo, primos genéticos, aunque sus síntomas y sus necesidades sean muy diferentes.
Si te interesa conocer otras alteraciones genéticas poco frecuentes que también afectan al desarrollo infantil, en nuestro apartado de síndromes también hablamos del síndrome del maullido de gato y del síndrome XYY, cada uno con su propia forma de manifestarse.
Asociaciones como la Asociación Española Síndrome de Prader-Willi (AESPW) reúnen a familias que viven exactamente lo mismo que tú: la misma nevera cerrada con llave, el mismo cansancio y la misma necesidad de que alguien, por fin, lo entienda sin tener que explicarlo todo desde cero.
Si te reconoces en cada línea de este artículo, no estás sola ni solo. Informarte con fuentes fiables, apoyarte en profesionales y en otras familias que ya han recorrido este camino es tan importante como cualquier tratamiento médico.
Este contenido es informativo y no sustituye el diagnóstico ni el consejo de un profesional sanitario.
Jessica Davó García — Psicóloga Sanitaria Colegiada CV-16748.
Especialista en psicología infantil, TDAH, autismo, síndromes del neurodesarrollo y sueño pediátrico.
Sesiones online desde Alicante para toda España.
Conoce más sobre Jessica →
Preguntas frecuentes sobre el síndrome de Prader-Willi
¿Por qué mi hijo con síndrome de Prader-Willi siempre tiene hambre (hiperfagia)?
El hambre que nunca se sacia en tu hijo no es un problema de voluntad ni de mala educación. Los estudios señalan que en el síndrome de Prader-Willi el hipotálamo no recibe bien la señal de saciedad, por lo que el cerebro interpreta que siempre hace falta comer. Por eso la hiperfagia se maneja con supervisión del acceso a los alimentos, horarios fijos y un plan nutricional pactado con el equipo médico, un control estructurado parecido al que también necesitan otras condiciones genéticas como el síndrome de Down.
¿Cómo se diagnostica el síndrome de Prader-Willi en un recién nacido?
Si tu bebé recién nacido está muy flácido y le cuesta succionar, el pediatra puede sospechar un síndrome de Prader-Willi por esa hipotonía tan marcada. Según MedlinePlus, el diagnóstico solo se confirma con un análisis genético que estudia el cromosoma 15 para identificar la deleción, la disomía uniparental o el defecto de impronta responsables. Este mismo tipo de prueba genética se usa en otras alteraciones cromosómicas, como el síndrome de deleción 22q11, y cuanto antes se realice, antes podrá empezar la atención temprana que tu hijo necesita.
¿El síndrome de Prader-Willi es hereditario? ¿Puede repetirse en otro hijo?
En la mayoría de los casos no es hereditario: sucede por un error genético espontáneo durante la concepción, así que el riesgo de que se repita en otro embarazo suele ser muy bajo. La excepción son los defectos del centro de impronta genética, una causa minoritaria en la que el riesgo de recurrencia puede ser mayor, por lo que el asesoramiento genético familiar es clave. El síndrome de Prader-Willi comparte esta región del cromosoma 15 con el síndrome de Angelman, otro trastorno de la impronta genética que ayuda a entender mejor cada caso.
¿Los niños con síndrome de Prader-Willi tienen discapacidad intelectual?
Sí, la mayoría de los niños con síndrome de Prader-Willi presenta algún grado de discapacidad intelectual, generalmente de leve a moderada, junto con dificultades de aprendizaje concretas. Cada niño tiene su propio perfil: muchos leen bien y organizan la información visual con facilidad, aunque les cueste más el cálculo o la memoria auditiva reciente. Con apoyo educativo individualizado y estimulación temprana, igual que ocurre en la escolarización inclusiva de niños con síndrome de Down, tu hijo puede avanzar mucho en su desarrollo.
¿Sirve el tratamiento con hormona de crecimiento en el síndrome de Prader-Willi?
Sí, la hormona de crecimiento es uno de los tratamientos con más respaldo científico en el síndrome de Prader-Willi y está aprobada para este uso desde el año 2000. Iniciada de forma temprana, mejora el tono muscular, la composición corporal, la talla y el desarrollo psicomotor de tu hijo. No sustituye la dieta ni el ejercicio, sino que forma parte de un tratamiento integral, de forma parecida a como se usa esta hormona en otras condiciones genéticas como el síndrome de Turner.
¿Cuál es la esperanza de vida de una persona con síndrome de Prader-Willi?
La esperanza de vida ha mejorado mucho en las últimas décadas y depende, sobre todo, de lo bien controlado que esté el peso: algunos estudios describen que puede llegar hasta los 70-71 años cuando la alimentación y las comorbilidades se manejan bien. Las principales amenazas a largo plazo vienen de la obesidad, como la diabetes o la apnea del sueño, por eso el seguimiento médico durante toda la vida, similar al que necesitan adultos con síndrome de Klinefelter, marca una diferencia real.
Este contenido es informativo y no sustituye el diagnóstico ni el consejo de un profesional sanitario.








9 comentarios en «El Síndrome de Prader-Willi»
¡Vaya! No tenía idea de que existiera el síndrome de Prader-Willi. ¿Alguien más se sorprendió?
¡Vaya, este síndrome de Prader-Willi parece un lío! ¿Alguien más se siente confundido con todas estas causas y síntomas?
¡Vaya, el síndrome de Prader-Willi suena complicado! ¿Alguien sabe si es hereditario o no?
¿Alguien más piensa que el Síndrome de Prader-Willi suena como el nombre de un personaje de telenovela? 😅 #SoloYo
¡Vaya, el Síndrome de Prader-Willi suena complicado! ¿Alguien más se sorprendió por las causas de esta condición?
¡Vaya, el Síndrome de Prader-Willi suena complicado! ¿Alguien más se sorprendió con las causas de esta condición?
¡Vaya, esto del Síndrome de Prader-Willi es interesante! ¿Alguien más se sorprende de lo complejo que puede ser el cuerpo humano?
¡Totalmente de acuerdo! El cuerpo humano es una máquina fascinante y en constante descubrimiento. El Síndrome de Prader-Willi es solo uno de tantos ejemplos de su complejidad. ¡Nunca dejaremos de sorprendernos!